SINUSITIS

La sinusitis responde a varias causas:

Resfriado común, la inflamación de la nariz o los senos paranasales, la fiebre del heno, desviación del tabique (cuando la partición entre la nariz está torcida), y los pólipos nasales (tumores) que pueden causar inflamación de la nariz y conductos nasales y causar sinusitis. Fumar o respirar el humo interfiere con la función de seno que conduce a la infección. El uso excesivo de aerosoles nasales descongestionantes, fumar y nadar o bucear, también pueden aumentar nuestro riesgo de contraer sinusitis. Algunas personas presentan crecimientos llamados pólipos que bloquean sus conductos nasales. Los niños muy pequeños pueden ser propensos a desarrollar sinusitis porque sus conductos nasales pequeños se obstruyen con más facilidad que las de los adultos. Clima húmedo, especialmente en los climas templados del norte, o contaminantes en el aire y en los edificios también puede provocar sinusitis. La sinusitis se presenta con mayor frecuencia en personas que han reducido sus funciones inmunes como aquellos que padecen del SIDA. El consumo de alcohol también hace que las membranas nasales y los senos se hinchen. Si usted tiene asma, una enfermedad alérgica, es posible que padezca episodios frecuentes de sinusitis crónica.

La ubicación del dolor en los senos paranasales depende de que seno se ve afectado. Dolores de cabeza matutinos son típicos de un problema de sinusitis. Puede haber dolor en la mandíbula superior y dientes. El paciente tendrá congestión nasal y pérdida del olfato. Algunos pacientes experimentan párpados hinchados y dolor entre los ojos. Los dolores de oído, dolor de cuello, y un profundo dolor en la parte superior de la cabeza es también un síntoma.

Los otros síntomas son:

  • Fiebre
  • Cansancio
  • Debilidad
  • Mucosidad nasal verde o amarilla espesa
  • Dolor de garganta y tos

Sabiendo de estos síntomas es un deber acudir inmediatamente a consulta con un profesional para un correcto tratamiento y seguimiento.