Bronquitis Aguda

La bronquitis es una inflamación de los bronquios (vías respiratorias) llamados bronquios, que causa aumento de la producción de moco y otros cambios. Aunque hay varios tipos diferentes de bronquitis, los dos más comunes son agudos y crónicos.

Causas:

La bronquitis aguda es provocada por agentes infecciosos como bacterias o virus. También puede ser causada por agentes físicos o químicos – el polvo, alérgenos y vapores fuertes, incluidos los productos químicos de limpieza o el humo del tabaco. Bronquitis asmática aguda puede producirse como resultado de un ataque de asma, o puede ser la causa de un ataque de asma.

La bronquitis aguda suele ser leve y autolimitada con una resolución completa de los síntomas y el retorno de la función pulmonar normal.

Bronquitis aguda puede seguir las infecciones virales frío u otras comunes en el tracto respiratorio superior. También puede ocurrir en personas con sinusitis crónica o alergias, o que tienen amígdalas y adenoides agrandados. Puede ser grave en personas con enfermedades pulmonares o cardíacas. La neumonía es una complicación que puede seguir a la bronquitis.

Síntomas de la bronquitis aguda:

Los siguientes son los síntomas más comunes de la bronquitis aguda. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

·            Nariz que moquea

·            Malestar

·            Escalofríos

·            Fiebre leve

·            Dolor de espalda y muscular

·            Dolor de garganta

·            Sibilancia

·            Temprano – seca, tos no productiva

·            Más tarde – abundante tos lleno de moco

·            Dificultad para respirar

Los síntomas de la bronquitis aguda pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte a su médico para el diagnóstico.

Diagnóstico de la bronquitis aguda:

La bronquitis aguda se diagnostica usualmente realizando una historia médica y un examen físico. Muchos se pueden ordenar pruebas para descartar otras enfermedades, como la neumonía o el asma. Las siguientes pruebas se pueden pedir para ayudar a confirmar el diagnóstico:

·       Las radiografías de tórax. Los exámenes de diagnóstico que utilizan rayos de energía electromagnética invisible para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

·         La gasometría arterial. Esta prueba se utiliza para analizar la cantidad de dióxido de carbono y oxígeno en la sangre.

·         La oximetría de pulso. Un oxímetro es una pequeña máquina que mide la cantidad de oxígeno en la sangre. Para realizar dicha medición, un pequeño sensor (como una pequeña venda o curita) en un dedo o dedo del pie. Cuando la máquina está encendida, una pequeña luz roja se puede ver en el sensor. El sensor no provoca dolor y la luz roja no se calienta.

·       Los cultivos de las secreciones nasales y de esputo. Las pruebas utilizadas para encontrar e identificar el microorganismo causante de la infección.

·   Las pruebas de la función pulmonar (pulmón). Las pruebas de diagnóstico que ayudan a medir la capacidad de los pulmones para el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono apropiadamente. Estos exámenes suelen hacerse con aparatos especiales que la persona debe respirar.

 

Tratamiento de la bronquitis aguda

El tratamiento específico para la bronquitis aguda será determinado por su médico basándose en:

·         Su edad, su estado general de salud y su historia médica

·         Gravedad de la enfermedad

·         Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

·         Las expectativas para la evolución de la enfermedad

·         Su opinión o preferencia

En la mayoría de los casos, el tratamiento con antibióticos no es necesaria para el tratamiento de la bronquitis aguda, ya que la mayoría de las infecciones son causadas por virus. Si la condición ha progresado a la neumonía, a continuación, los antibióticos pueden ser apropiados. La mayor parte del tratamiento está diseñado para hacer frente a los síntomas y pueden incluir:

·         Los analgésicos, como el paracetamol, para la fiebre y el malestar

·         Medicamentos para la tos

·         El aumento de la ingesta de líquidos

·         Aumento de la humedad

·         Dejar de fumar

·         Evitar la exposición al humo de segunda mano 

Los antihistamínicos se deben evitar en la mayoría de los casos, ya que secan las secreciones y pueden empeorar la tos.

 

 

 

 

 

Revisión y corrección:

Dr. Otálora García Jesús Alejandro (médico cirujano)

Dra. Zerda Condori Arely Vianka (médico cirujano)

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