Antiarritmicos

Declaración de limitación de responsabilidad

La información que aparece en esta sección de medicamentos cardiovasculares fue obtenida de diversas fuentes. La intención es ofrecer información sobre ciertos medicamentos, pero no se incluyen todos los posibles usos, advertencias, efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos y con suplementos vitamínicos y herbales. La información no debe considerarse asesoramiento médico para problemas individuales. Por favor, consulte al médico o farmacéutico para obtener instrucciones de uso.

Los antiarrítmicos se utilizan para tratar las alteraciones del ritmo cardíaco denominadas arritmias y para aliviar los síntomas relacionados con ellas. Los síntomas más comunes de arritmia son las palpitaciones cardíacas, los latidos irregulares, los latidos rápidos, la desorientación, los mareos, el dolor en el pecho y la falta de aliento.

Mecanismo de acción:

Los latidos irregulares pueden deberse a un defecto congénito o pueden producirse si parte del tejido muscular cardíaco se irrita o daña, dando lugar a una perturbación o «cortocircuito» del sistema eléctrico del corazón. Los antiarrítmicos actúan de diferentes maneras para retardar los impulsos eléctricos del corazón a fin de normalizar su ritmo.

Se dividen en cuatro categorías:

  • Clase I. Los antiarrítmicos clase I son bloqueantes sódicos (o bloqueantes de los canales de sodio) que retardan la conducción eléctrica del corazón. Ejemplos de antiarrítmicos clase I: quinidina, procainamida, disopiramida, flecainida, propafenona, tocainida y mexiletina.
  • Clase II. Los antiarrítmicos clase II son betabloqueantes que bloquean los impulsos que pueden producir un ritmo cardíaco irregular y obstaculizan las influencias hormonales (p. ej. de la adrenalina) en las células del corazón. Al hacerlo, también reducen la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Ejemplos de antiarrítmicos clase II: propanolol, metoprolol y atenolol.
  • Clase III. Los antiarrítmicos clase III retardan los impulsos eléctricos del corazón bloqueando los canales de potasio del corazón. Ejemplos de antiarrítmicos clase III: amiodarona, sotalol y dofetilida.
  • Clase IV. Los antiarrítmicos clase IV actúan como los antiarrítmicos clase II pero bloquean los canales de calcio del corazón. Ejemplos de antiarrítmicos clase IV: diltiazem y verapamilo.

La digoxina es otro ejemplo de un medicamento que puede utilizarse como antiarrítmico, aunque no esté incluido en las categorías precedentes.

Como cada tipo de antiarrítmico actúa de manera levemente diferente, no hay un único medicamento para tratar cada tipo diferente de arritmia. A veces un antiarrítmico puede causar más arritmias o agravarlas (lo que se denomina «proarritmia»). Encontrar el medicamento más eficaz para un paciente determinado requiere una colaboración estrecha entre médico y paciente, y probar diferentes tipos de antiarrítmicos. Algunos pacientes podrían necesitar más supervisión que otros o estudios adicionales, ya sea un estudio Holter o estudios electrofisiológicos (EEF), que además pueden ayudar a los médicos a determinar con mayor precisión qué tipo de antiarrítmico sería más eficaz.

Dosis:

Como puede ver, hay muchos tipos diferentes de antiarrítmicos. Se presentan en comprimidos. La cantidad de medicamento necesario podría variar. Hable con el médico o farmacéutico para más información sobre cómo y cuándo tomar este medicamento.

¿Si estoy tomando otros medicamentos?

Los antiarrítmicos pueden intensificar o reducir los efectos de otros medicamentos. Estos efectos se denominan interacciones. Asegúrese de informarles al médico y al farmacéutico qué medicamentos está tomando (incluso los medicamentos de venta libre y los suplementos vitamínicos y herbales), para que puedan informarle de las interacciones posibles.

Como hay tantos tipos diferentes de medicamentos, no indicamos aquí todas las interacciones posibles. Infórmeles al médico y al farmacéutico de todos los diferentes tipos de medicamentos que esté tomando. Cada medicamento tiene interacciones diferentes, pero a continuación damos algunos ejemplos de las categorías de medicamentos que interactúan con los antiarrítmicos.

  • La amiodarona podría reducir la cantidad de Coumadin (warfarina) que debe tomar.
  • La amiodarona, la quinidina y la propafenona podrían reducir la cantidad de digoxina que debe tomar.
  • El sotalol y los betabloqueantes pueden afectar a la manera en que su organismo reacciona a la insulina o los medicamentos orales para la diabetes.

Al tomar ciertos tipos de antiarrítmicos (tales como la amiodarona), la piel pude ser más sensible a los rayos del sol y quemarse más fácilmente. La piel puede seguir siendo sensible a la luz del sol varios meses después de interrumpir el tratamiento con este medicamento. Incluso los rayos del sol que pasan a través de una ventana o de la ropa de algodón podrían quemarle la piel. Si va a estar afuera, expuesto a los rayos del sol, use un protector solar. Si sufre una quemadura grave de sol, consulte al médico.

OBSERVACIÓN: La amiodarona a veces produce una coloración azul grisácea en la piel, especialmente en las zonas expuestas al sol. Después de interrumpir el medicamento, la coloración desaparecerá, pero puede tomar varios meses en hacerlo.

Hable con el médico sobre sus antecedentes médicos antes de comenzar a tomar un antiarrítmico. Deben considerarse los riesgos de tomar el medicamento frente a los beneficios. Los siguientes son algunos factores que deben tomarse en cuenta si usted y el médico están tratando de decidir si debe tomar un antiarrítmico.

  • Es alérgico a ciertos alimentos o colorantes. Los antiarrítmicos pueden agravar las reacciones alérgicas.
  • Planea un embarazo, está embarazada o está amamantando a su bebé.
  • Tiene más de 60 años de edad. La gente mayor es más propensa a padecer problemas de tiroides al tomar antiarrítmicos. La gente mayor también podría notar un entumecimiento, hormigueo o debilidad en las manos y los pies.
  • Sufre de fibrilación auricular.
  • Sufre de asma u otro problema pulmonar o respiratorio, tal como bronquitis crónica o enfisema. Los betabloqueantes pueden agravar estos problemas.
  • Tiene problemas de tiroides.
  • Sufre de una enfermedad del hígado.
  • Sufre de una enfermedad del riñón.
  • Sufre de lupus.
  • Va a someterse a un procedimiento odontológico o una intervención quirúrgica.

Efectos secundarios:

A veces un medicamento puede ocasionar efectos no deseados. Éstos se denominan efectos secundarios. Cada antiarrítmico tiene efectos secundarios diferentes. Asegúrese de leer cuidadosamente la información que reciba del médico o farmacéutico sobre el medicamento. Hable con el farmacéutico si no recibe información sobre los efectos secundarios del medicamento.

Infórmele al médico inmediatamente si cree experimentar un efecto secundario del medicamento. No deje de tomar el medicamento a menos que el médico se lo indique. Si deja de tomar el medicamento sin antes consultar al médico, su estado de salud podría empeorar.

 

 

 

 

Revisión y corrección:

Dr. Otálora García Jesús Alejandro (médico cirujano)

Dra. Zerda Condori Arely Vianka (médico cirujano)

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